Sobre el Perdón
Este tema sobre el perdón es uno para mi belicoso, y por belicoso entiéndase sutil. Recuerdo cuando joven que las personas decían, ‘que te perdone Dios… yo no soy Dios para perdonar. Lo triste de esto es que al día de hoy aun hay personas con esta actitud. Para mí las personas que van por la vida sin poder perdonar son dignos de pena. Van por la vida con exceso de equipaje. El daño que se hacen es incalculable, y me explico. La sicología reciente salió con un término nuevo, ‘biosicosocial’, los sicólogos que salieron con este término dicen que todos nuestros pensamientos y emociones afectan nuestro cuerpo físico. (Nada que los Shamanes no hubieran sabido hacen siglos). La persona que va por la vida picao con remordimiento y coraje se está haciendo daño físicamente. ¡Con razón hay tantas personas pareciendo y muriendo del corazón en estos tiempos! Yo conozco un joven que en una ocasión una novia lo lastimo. El al presente no ha podido sostener una relación saludable por un tiempo razonable. Le mencione que el necesitaba perdonarla, a lo cual el me dijo que él no era Dios para perdonar. Lo que sucede con el es que el está llevando consigo inconscientemente una carga emocional energética. Hasta que el no perdone, sane y aprenda la lección de esa experiencia no va a poder entrar en una relación saludable. Eso es ley de vida. Mi Experiencia Con El Bajo Mundo A mi hacen unos cuantos años atrás me asaltaron a punta de revolver y pistola en 2 ocasiones. La primera vez yo llevaba poco que había salido del ejército, un hombrecito que había usado rifle M-16, ametralladoras M-60 y tirado granadas. En aquel entonces yo decía que a mí no iba a venir ningún zángano a quitarme lo mío.
En la primera ocasión yo tenía unos 2 pies de cadena en mis manos que me disponía a usar para cerrar un portón, el tipito me dijo 3 veces que soltara la cadena. Yo lo estaba midiendo en mi mente para someterle con la cadena pero gracias a mi angelito guardián la razón me llego y solté la cadena. Yo estaba tranquilo hasta que me dijo que me tirara al piso, hay pensé que me iba a matar y me entro una temblequera. Para mí esa experiencia fue como si hubiera perdido mi hombría. Fue solamente después que mi hermano me dijo, ‘pero estas vivo’, que caigo en tiempo.
Luego de esa experiencia me di a la tarea de practicar una patada de Karate, la ‘front kick’. En mi mente estaba que la próxima vez que me sacaran un arma le iba a dar esa pata. Como a los 2 años los niños del mal atacan de nuevo. Yo seguía listo con mi ‘front kick’ y muy determinado a usarla. Lo único que entre mi persona y los delincuentes en esta ocasión había un ‘counter’ de 4 pies de alto. (Quizás en esta ocasión mi ángel guardián fue ese ‘counter’). Aparte de que en esta ocasión los 2 estaban armados. Luego de esta 2da ocasión yo cogí una ligera depresión la cual me cure a través del ejercicio. ¡Bendito!… me da pena conmigo mismo porque luego del 2do incidente me pongo a practicar mis defensas de artes marciales y le di solido a una pared con un codazo. (Ouch…me duele nada más de recordarlo). Estos incidentes los sané con el ejercicio y la meditación. Un tiempo después y a una edad adulta me di a la tarea de estudiar Artes Marciales, Aikido para ser más preciso. Logre hacer el cinturón negro en 6 años. A mi mejor entender yo estaba sano de los incidentes de los asaltos. En el proceso de hacer mi Certificación en Programación Neurolingüística tuve que hacer mi lista de valores. La lista de valores son las cosas que son importantes para las personas.
Dentro de esa lista aparecía ‘protección’, ¡ea rayos!…, me dije a mi mismo, porque rayos la protección tiene que estar dentro de las cosas que son importantes para mí. (Acuérdese que yo elijo vivir en un mundo bueno, que me favorece y apoya indiferentemente de lo que me haya sucedido en el pasado). En ese momento hice una terapia de Programación Neurolingüística donde vuelvo al momento de los asaltos y perdone todo esos incidentes. Perdone de corazón a aquellos zanganitos que en un momento me hicieron sentir menos hombre y a la vez les vivo agradecido (encontré el regalo) porque gracias a ellos hoy tengo una condición física excelente, (en aquel entonces con 5’4” de estatura pesaba 195 lbs. y hoy peso 160 lbs.) y uno de los logros más grande de mi vida fue hacer el cinturón negro en Aikido. Comparto esto con usted para mostrarle la importancia de perdonar las cosas del pasado, aunque siente que esto no tiene ninguna influencia en su vida actual. De ninguna manera apoyo la criminalidad. De hecho el yo perdonar a los zanganitos que me asaltaron no implica que si hubieran sido apresados no iban a ir sin castigo legal y tampoco los libera del Karma negativo espiritual que ellos mismos se crearon. El Perdón no es un aspecto que se pueda cubrir en unas cuantas páginas. Al momento de escribir estas líneas yo estoy estudiando El Curso En Milagros. El Curso En Milagros es un mamotreto de libro de sobre 1000 páginas. La lección primordial del Curso es el Perdón. Es un Curso que no pertenece a ninguna iglesia y está abierto para todas las religiones. El Curso En Milagros lo recomiendo fuertemente para toda persona que desee evolucionar como ser humano.












